11.5.12

Deseos en Acción. I Jornadas Transfeministas de Diversidad Sexual en la Universidad de Zaragoza




Viernes 18 mayo de 2012
Lugar: Salón de Actos de la Biblioteca María Moliner de la Facultad de Filosofía y Letras

CAMBIO DE ÚLTIMA HORA: ARÁNZAZU HERNÁNDEZ PIÑERO no puede estar con nosotras para dar su charla sobre Adrienne Rich. Así que comenzamos las Jornadas a las 18h.

18h. Presentación de las Jornadas.

 19.30h. Pablo Lópiz. Profesor de filosofía de la Universidad de Zaragoza: «Filosofías maricas. Aproximación a la Francia contemporánea»

20 a 21h. Laura Bugalho. Activista Trans: «Transfeminismo lésbico».


Sábado 19 mayo de 2012
Lugar: Salón de Actos de la Biblioteca María Moliner de la Facultad de Filosofía y Letras

9.30 a 11 h
Àngel Gasch. Enfermero y Antropólogo Sociocultural. Profesor de Enfermería en la Facultad de Ciencias de la Salud: «Si queremos, nos cuidamos. VIH Y HSH. Acrónimos que etiquetan y descuidan. Taller aproximaciones al análisis asistencial de hombres que tienen sexo con hombres».
y
Lurdes Orellana. Psicóloga-sexóloga del Colectivo Towanda. «La terapia como técnica de resistencia»

11.30 a 13.30h Mesa redonda “Lo personal es político”. 


Lugar: Local Treziclo, C/ Pedro Liñán 8.

16 a 17.30h Elvira Burgos. Profesora de filosofía de la Universidad de Zaragoza: «Feminismos queer».

18 a 19.30h Mónica Cano. Profesora de filosofía de la Universidad de Zaragoza: «Intersexualidades: una mirada feminista queer»

19.30h Proyección de cortos LGTBQI
20.30h Concierto: Urko Gato.
00h Fiesta fin de Jornadas y proyección de videocreaciones. Fangorya (C/ Fita). 

30.4.12

Virgjineshtë, vírgenes jurados


En el sistema occidental, regido por normas rígidas y bipolares de sexo, género y sexualidad, los individuos han alinear su anatomía con el sexo que se les asigna al nacer, con su identidad de género, su comportamiento y su orientación sexual. Aquellas personas que no encajan en una de las dos categorías de sexo (mujer u hombre), o cuya sexualidad se sale de la norma de lo inteligible, o cuya identidad de género no corresponde con lo que se esperaría de su anatomía, no encuentran un lugar en el mundo en nuestra sociedad. Sin embargo, la antropología nos ha mostrado que en algunas sociedades existen uno o más roles de género o experiencias corporales que no se adecuan a este esquema. Algunas de estas configuraciones diferentes de las normas de género y sexo son: dos espíritus en culturas indoamericanas, fa’afafine en Polinesia, vírgenes jurados en los Balcanes, hijras en India y Pakistan, bugis en Célebes, mollies en la Inglaterra del s. XVIII, muxes en las culturas zapotec de México.


Los vírgenes jurados son personas asignadas al sexo femenino de nacimiento que cambian su género por uno masculino en la edad adulta. Tienen un rol tradicional en los Balcanes: en la Bosnia eslava, Serbia, Montenegro, Croacia, Albania, en algunas regiones de Rumanía y Grecia, y entre los pueblos romaníes. Suponen la única alternativa institucionalizada a nuestro sistema de sexo/género/sexualidad en Europa. 
 
Existen al menos dos razones forzadas por las cuales una mujer pasa a tener un rol masculino en estas sociedades balcánicas: al rechazar un matrimonio y para salvar a la familia de la deshonra, jurando su virginidad de por vida y pasando a vivir como un hombre; ante la ausencia de una figura masculina que actuase como autoridad en la familia. 
 
Algunas de ellas toman su decisión voluntariamente para huir de la situación que sufren las mujeres y para alcanzar así cierta liberación y garantizarse el acceso a ciertas actividades prohibidas a las mujeres. Sin embargo, existen limitaciones y excepciones: pasan a tener el estatus legal y social de un hombre, pero se les prohíbe mantener relaciones sexuales con cualquier otra persona. Por otra parte, estas personas son siempre consideradas como hombres pero son inmunes a las enemistades y venganzas masculinas ente clanes. 
 
Este esquema supone una organización diferente de las normas de sexo y género, pero se inscribe en un contrato social basado en la heterosexualidad obligatoria: deben realizar un juramento de castidad para evitar que se den situaciones de ambigüedad y sexualidades no normativas. Estas personas, si bien viven una desconexión entre el sexo asignado de nacimiento y el género con el que se les reconoce socialmente, se ven insertas en un contrato social heterosexual que les obliga a jurar eliminar de su vida cualquier relación afectivo-sexual con cualquier persona. 

Aquí un vídeo corto (en inglés) que incluye una entrevista a un virgen jurado albanés. Clic aquí.

28.4.12

Cindy Sherman: Untitled film stills (1977–1980)




Desde mediados de los setenta, Cindy Sherman (1954- ) pretende realizar una deconstrucción de las subjetividades a través de sus fotografías. En ellas, se utiliza a sí misma como modelo, explorando y destruyendo infinidad de estereotipos sobre la feminidad, y también sobre la masculinidad, fijados por el patriarcado. 
 

En Untitled Film Stills (1977), a través de la representación de 69 roles femeninos estereotipados diferentes, presentes en el cine de los años cincuenta y sesenta, mostró la multiplicidad de una feminidad que se presenta usualmente como fija y dad. En la obra de Sherman se aprecia que el ser mujer obedece a la repetición de unos estereotipos construidos por la sociedad, encajonando a las mujeres en uno u otro. Sherman, fingiendo, imitando, muestra que es posible pasar de un estereotipo a otro, que la ama de casa puede ser heroína y prostituta al mismo tiempo. Con sus juegos de roles y apariencias, Sherman muestra la feminidad como una máscara y plantea la cuestión de la fijeza de la identidad femenina en la sociedad. 


Sus Untitled Film Stills no son réplicas exactas de imágenes célebres, sino que son una representación alterada y teatral de las mismas. En este momento, y con las obras de Sherman, se comienza a hacer evidente un asunto que será un punto importantísimo de la teoría y la práctica feministas: el problema del original y la copia, la fina línea existente entre lo real y lo representativo. Toda fotografía, no sólo las de Sherman, remite a un momento pasado “original”. De esta forma, la fotografía por una parte respalda la idea de una fuente original. Pero por otra parte, al permitir la edición y la manipulación, ayuda a erradicar la seguridad y confianza que se tiene en el original. Las performances de Sherman abren la posibilidad de esta representación del original, que hace que la propia existencia de un original natural se diluya. Así, con Cindy Sherman se abrió la perspectiva para poder comenzar a culpar a la representación rígida de los roles impuestos de la opresión de las mujeres, aunque ya había sido planteado con anterioridad por autoras como Claude Cahun y Joan Rivière

21.4.12

Comunicado contra los recortes en materia de salud. Colectivo Towanda

Ante amenaza de recortes en Transexualidad y Reproducción Asistida

Durante las últimas semanas, portavoces del Partido Popular han realizado un nefasto ejercicio de intoxicación de la opinión pública, agitando como causa de los supuestos problemas de financiación de la Sanidad Pública la cobertura gratuita de prestaciones como la atención a la Transexualidad, la Reproducción Asistida o el supuesto turismo sanitario.

Tales argumentaciones culpabilizan, no casualmente, a transexuales, lesbianas o personas migrantes. Todo un ejemplo de las falsedades cargadas de prejuicios con las que el Partido Popular pretende azuzar los más retrógrados sentimientos discriminatorios para justificar sus políticas.

Como se ha venido respondiendo estos días, los costes de la totalidad de las intervenciones de reasignación de sexo en España, ni con el cálculo más disparatado pueden llegar a representar ni la diezmilésima parte de los recortes que se pretender ejecutar. Y valoraciones similares se pueden hacer de otras prestaciones que se pretendía excluir del Catálogo de Prestaciones gratuitas.

Esto revela la falsedad del argumentario empleado y pone de relieve lo que ya sabíamos; la intención de los recortes en Sanidad (como en Educación) no es en absoluto corregir supuestos desequilibrios del sistema, sino:

- detraer recursos públicos para inyectar más financiación a la gigantesca deuda privada generada por la banca, causa fundamental de esta estafa llamada crisis.

- abrir suculentas oportunidades de negocio a Aseguradoras y empresas del sector sanitario para que vendan lo que el sistema público deje de cubrir .


Pero la Salud no debe ser en ningún caso un negocio ni es únicamente atender enfermedades, sino el bienestar general tanto físico, como biológico, psicológico y social que debe asegurar el Estado sea cual sea su coste para todas las personas, sin distinción de raza, edad, sexo, orientación e identidad sexual, no sólo para quienes puedan pagárselo.

Por eso la sociedad entiende, por ejemplo, que debe asegurarse desde lo público la salud sexual y reproductiva de todas las mujeres tanto si desean buscar un embarazo mediante relaciones sexuales (como de hecho se hace con el correspondiente seguimiento ginecológico y endocrino en su caso) como si desean hacerlo mediante la llamada reproducción asistida, si bien toda reproducción es, en nuestra sociedad, asistida en mayor o menor medida.

Por eso también se entiende que las personas tenemos derecho a una vida e identidad sexuales plenas, precisemos o no para ello de intervenciones médicas o quirúrgicas. Y es obvio decir que las intervenciones de reasignación de sexo son siempre de una necesidad extrema en los casos en que la persona transexual llega a aceptar la cirugía como vía para su bienestar, como está médicamente aceptado de manera universal.

Finalmente, parece que el Partido Popular sólo ha utilizado sus argumentaciones retrógradas en materia sexual para crear el ambiente propicio a lo que era su objetivo primordial: presentar al Consejo Interterritorial de Salud un brutal recorte en forma de incremento del repago farmacéutico dañando a jubilad@s y trabajadores/as. Y aplaza la amenaza a las prestaciones en peligro al estudio de la creación de “categorías” de servicios “básicos” frente a otros “complementarios”...

Desde Towanda, que trabaja desde hace más de 12 años por la Diversidad Afectivo Sexual en Aragón, consideramos dichos objetivos y amenazas del Partido Popular un ataque frontal al derecho básico a la salud de toda la ciudadanía, y en particular a todas las mujeres y todas las personas que escapan a la imposición de esquemas de sexualidad reproductiva heterosexual.
Ello nos obliga a mantener una vigilancia extrema sobre las maniobras gubernamentales al respecto. Seguiremos participando en las plataformas y movilizaciones en marcha en defensa de la sanidad pública. Y animamos a la ciudadanía y especialmente a la comunidad lésbica, transexual, gai y bisexual a hacer otro tanto.

Por último, insistimos ante el Gobierno de Aragón en la necesidad de defender el derecho de las personas transexuales a las intervenciones que precisen, muy especialmente en el caso de aquellas que han iniciado tratamientos médicos, en algunos casos como obligación legal si quieren acceder al cambio registral de sexo. Estas personas no pueden ser abandonadas en ningún momento de su proceso y exigiremos el cumplimiento de la responsabilidad pública al respecto.
La atención a la transexualidad en Aragón es totalmente insuficiente, representando para las personas que precisan intervención quirúrgica la obligación de viajes de mil kilómetros al hospital de referencia en Málaga, cuando se realizan intervenciones en Comunidades Autónomas vecinas. En vez de empeorar, es imprescindible que la atención se regularice desde la atención primaria a l@s especialistas precis@s, cuya descoordinación es actualmente evidente. Y es también imprescindible que deje de tratarse a las personas transexuales como enfermas, sino como usuarias del sistema público de salud plenamente autónomas para decidir sobre su identidad y necesidades.

Identidad y necesidades que son parte del derecho a la salud que Towanda seguirá defendiendo.

13.4.12

Palabras que ¿sólo? hieren

Words can wound.
Medicine can be very cruel in diagnostic terms.
John Money


John Money en Sex errors of the body and related syndromes: a guide to conseling children, adolescents and their families, reconoció que las palabras diagnósticas de la medicina pueden herir, y consideraba que palabras como “hermafroditismo” o “intersexualidad” pueden ser demasiado estigmatizantes para las personas que nacen con un síndrome que afecta a sus órganos sexuales. Money decidió entonces utilizar el término “errores sexuales del cuerpo”. La palabra “error” le parecía menos estigmatizante porque creía que se refería a un error de la anatomía, no a un error de la persona. Podemos observar con esta terminología cómo la medicina moderna continúa considerando la intersexualidad como un error biológico. Milton Diamond y Hazle Beh, en su texto “Variations of Sex Development Instead of Disorders of Sex Development” prefieren utilizar las palabras “variaciones del desarrollo sexual”. 

En 2006 se publicó un consenso para acuñar el término “Trastornos del Desarrollo Sexual” (Disorders of Sex Development) para referirse a la intersexualidad. Este consenso fue alcanzado por personas críticas con la terminología médica tradicional, que hablaba de «hermafroditismo», tales como activistas de la ISNA y personal médico especializado en intersexualidad.

Diamond y Beh reconocen que el consenso de 2006 ha realizado un importante avance al proponer más precaución a la hora de recomendar intervenciones quirúrgicas, sobre todo en bebés y niños pequeños. También aplauden que el consenso sostenga que el lenguaje que la medicina utiliza manda un mensaje importante a las madres y padres y a los pacientes. Sin embargo, consideran que la nomenclatura propuesta por el consenso, “Desórdenes del desarrollo sexual”, mantiene la idea de que las intersexualidades, las variaciones del desarrollo sexual, suponen un desorden que tiene que ser tratado quirúrgicamente. 

Diamond y Beh consideran innegable el hecho de que las palabras pronunciadas por la clase médica afectan más allá del tratamiento médico: afectan socialmente, legalmente y, sobre todo, afectan a individuos que han de vivir toda una vida con la etiqueta diagnóstica que la clase médica le impone. Consideran que términos como “desórdenes” o “errores” son demasiado patologizantes y, además, demasiado estrechos. Las variaciones del desarrollo sexual abarcan cuestiones relativas no sólo al sexo, sino a la identidad sexual, a la identidad de género, a la sexualidad y a la propia percepción del yo de cada persona.

La medicina, al considerar las intersexualidades como desórdenes realiza un juicio de valor sobre la normalidad del desarrollo sexual de las personas. La medicina observa variaciones en el desarrollo sexual humano y a partir de esa observación establece una normalidad y un protocolo de actuación contra todo aquello que se desvíe de la normalidad establecida. Para Milton y Beh, esta actitud es arrogante y consideran que la medicina debería ser más humilde y compasiva. Milton y Beh consideran que el término que proponen, variaciones del desarrollo sexual, no emite juicios de valor y, además, no prohíbe ni ordena ningún tipo de intervención médica, dejando esa decisión en manos de la persona afectada.

Sin embargo, ¿tienen sólo un posible efecto invariable las palabras? ¿La palabra "desorden" siempre va a estigmatizar y herir, inequívocamente? ¿No existiría, quizás, la posibilidad de resignificar y reapropiarse positivamente la palabra "desorden"?

8.4.12

Aristóteles: el modelo del sexo único

Aristóteles expone en La reproducción de los animales sus ideas sobre los sexos y la reproducción. Aristóteles propone que sólo existe un sexo, los hombres, considerando a las mujeres una malformación de ese sexo único. 

La teoría de Aristóteles fue la aceptada como autoridad y transmitida, pero no era la única existente. La escuela de Hipócrates ya había sugerido la tesis de que lo que produce la vida es una combinación de dos principios activos: masculino y femenino. Aristóteles sólo habla de un principio activo, lo masculino, reduciendo así la vida a lo masculino. Parménides de Elea, en la segunda parte de su Poema, sugiere que existe una articulación de dos principios, femenino y masculino. Esta idea de que no sólo el principio activo era el masculino circulaba y se había propuesto con anterioridad. El mundo discursivo de la Grecia Antigua era más rico, no sólo existían los discursos transmitidos por la línea maestra de la filosofía occidental. Pero la idea de Aristóteles fue la que eclipsó a las demás, a pesar de sus aporías: si el esperma es el único principio activo y el cuerpo de la mujer es simplemente un recipiente que no aporta nada al proceso de dar vida, ¿cómo se explica que las criaturas se parezcan a sus madres?

La teoría acerca de la reproducción de Aristóteles está en consonancia con su teoría metafísica: el hilemorfismo, que establece una distinción fundamental entre forma y materia. A esta distinción se unen otras: movimiento/pasividad, masculino /femenino, alma/cuerpo... En el dualismo que establece Aristóteles, la forma se corresponde con lo masculino, el movimiento, el alma; mientras que la materia se identifica con lo femenino, lo pasivo, el cuerpo.

En la reproducción se produce una transmisión de la forma. El ser adquiere identidad a través de la forma, que está en el semen del hombre. La materia, lo que proporciona el cuerpo a la criatura, se encuentra en potencia en la sangre femenina, “una masa de líquido crudo, impuro, no elaborado, inerte y amorfo”. Para que esa materia pase de la potencia al acto necesita el principio del movimiento, que lo proporciona el fluido masculino: el esperma. No puede haber engendramiento sin materia y tampoco sin forma, pero la materia, que se corresponde con lo femenino, tiene una valoración negativa para Aristóteles. La forma que se encuentra en el semen es la que determina la materia de la criatura, esto es, que se transmite la forma masculina.

Entonces, ¿cómo se engendra una niña? Aristóteles explica esto por defecto: se engendra una niña cuando ocurre algo que impide que se engendre un niño, ya sea porque el padre sea muy joven, o muy viejo, o esté enfermo. Esto significa que existe un único modelo de forma, el modelo masculino, y que todo lo que no es esa forma se explica por defecto: lo femenino es una excepción de la forma que ha de ser explicado como una malformación.

La mujer es una deformación que se produce cuando no hay suficiente calor en el proceso de reproducción. La mujer, para Aristóteles, es un fracaso de naturaleza. No indica Aristóteles cómo un fracaso, una malformación puede ser absolutamente imprescindible para el ciclo de la vida. Para Aristóteles, sólo existe un sexo: el hombre. Las mujeres son simplemente malformaciones de ese sexo único. 

Thomas Laqueur nos muestra en su obra La construcción del sexo que los argumentos de Aristóteles sobre su modelo del sexo único se mantuvieron como argumento de autoridad indiscutible hasta el siglo XVIII. En la Roma del siglo II, Galeno mantuvo y difundió las tesis de Aristóteles sobre el sexo único y la idea de la mujer como malformación. En aquella época, estaba prohibida la disección o autopsia de cadáveres humanos. Así, Galeno realizó disecciones sobre todo en cerdos y monos y proyectó lo que había aprendido sobre estos animales a la anatomía humana. Galeno comenzó a situar los órganos internos en el cuerpo humano, extrapolando las informaciones que había observado en las autopsias y las vivisecciones realizadas sobre animales. Con esta confusión en el conocimiento de la organización de los órganos internos, se comenzó a suponer que las mujeres tenían los mismo órganos que los cuerpos masculinos, pero invertidos en el interior del cuerpo.

Galeno fue considerado la autoridad en el campo de la anatomía hasta el siglo XVI, cuando Vesalio se atrevió a poner en duda la doctrina galénica. Sin embargo, cabe destacar que hacia el siglo XIII ya se comenzaron a realizar disecciones en Bolonia, propagándose pronto la práctica a Padua, Montpellier y Lérida. Pronto se crean los teatros anatómicos, cuya estructura arquitectónica estaba basada en el estudio anatómico del ojo. Estos teatros anatómicos estaban dispuestos de tal forma que el público, los estudiantes, podía ver la disección del cadáver que realizaba el médico-maestro. 

Sin embargo, a pesar de realizar ya disecciones en cadáveres humanos, las teorías de Galeno no pierden su validez. Seguía siendo más poderoso el criterio de autoridad que la percepción sensorial. Lo que se percibe con los sentidos está condicionado y, en ese momento, ante la autoridad de Galeno, pesaba más el texto que lo que los ojos observaban en los cadáveres abiertos.

No será hasta el siglo XVI, que Vesalio, realizando disecciones, se dio cuenta de la cantidad de errores que existían en los textos galénicos. Sin embargo, a pesar de corregir los errores de Galeno en cuanto los órganos internos, Vesalio y todos los demás anatomistas que practicaban disecciones en cuerpos humanos seguían manteniendo la tesis de que los órganos femeninos eran analogía de los masculinos. El modelo del sexo único se mantendría hasta más allá del siglo XVIII.